Hoy, 25 años después, seguimos creyendo que la decoración no es solo sobre objetos, sino sobre historias. En Cinderella, cada lámpara que colgamos, cada regalo que envolvemos y cada espacio que transformamos está impulsado por la misma pasión: hacer de tu entorno un espacio único.
... un espacio que hable de vos, que celebre tus momentos y que convierta lo cotidiano en extraordinario. Porque decorar es dar vida a los recuerdos, es crear el escenario perfecto para las risas que están por venir.
A lo largo de estos años, hemos aprendido que los mejores diseños son aquellos que se viven, que se disfrutan y que con el tiempo se convierten en la memoria afectiva de un hogar. Seguimos acá, con la misma ilusión del primer día, para ayudarte.
